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TÉCNICA ALTERNATIVA A LA CIRUGÍA: CAVITACIÓN

Hoy en día es posible eliminar esa grasa o celulitis que tanto nos molesta sin necesidad de recurrir a la cirugía y sus inconvenientes. Existen métodos totalmente seguros para deshacernos de los molestos «michelines» o «piel de naranja», muy efectivos y, además, no son dolorosos.

¿CÓMO FUNCIONA?

La cavitación desde un punto de vista más técnico es: un fenómeno físico de resonancia acústica que se produce cuando se emite una frecuencia sonora determinada en un medio sólido. Dicha frecuencia emitida a una potencia específica, pone en resonancia las moléculas de la estructura sólida a la que va dirigida (grasa), generando una gran cantidad de nano-burbujas, a diferencia del ultrasonido convencional. Éstas crecen hasta llegar a un tamaño donde se vuelven inestables e implosionan en las cavidades del líquido intersticial dentro de la estructura grasa. La implosión de las nano-burbujas supone una gran liberación de energía que genera una alta presión sobre la membrana celular del adipocito adyacente, rompiéndola y liberando a la sangre las moléculas de ácidos grasos y glicerol que lo conforman. Se logra por lo tanto la ruptura de la molécula grasa de forma selectiva.

Así, la cavitación aplicada a la estética provoca la destrucción de la célula adioposa y consigue transformar la grasa más compacta en un elemento de mayor fluidez, que será eliminado por el cuerpo a través del sistema linfático y de la orina.

ESTUDIOS QUE AVALAN SU EFICACIA

Estudios Universitarios, han demostrado que la eliminación más efectiva de esa grasa licuada pos-cavitación es mediante ejercicio, por lo que se vuelve imprescindible hacerlo para potenciar el resultado del tratamiento y evitar que la grasa pueda volver a depositarse. La ausencia de este ejercicio es causa suficiente para que un tratamiento pueda aminorar su efectividad. Un paseo de media hora después de la sesión de cavitación, es lo mínimo requerido.

La cavitación es un hecho físico y la aplicación estética está testada con resultados clínicos concluyentes: la cavitación puede conseguir los mismos efectos que la liposucción pero sin el riesgo invasivo de la cirugía. Después de la sesión de cavitación conviene que ayudemos a eliminar esa grasa mediante drenaje linfático o presoterapia.

Esta realidad está haciendo que cada vez sea un método más utilizado para eliminar grasa o celulitis tanto en hombres como en mujeres.

De media, un tratamiento estaría concluido entre 10-15 sesiones aunque, a veces, partir de las primeras 5 ya se pueden observar cambios estables en cuanto a volumen, estado de la grasa y mejora general de la apariencia de la piel.

En SENSES te asesoramos y llevamos un seguimiento antes, durante y después del tratamiento mediante placas termográficas que nos ayuda a comprobar los resultados.

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