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15-30 min

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No necesaria

Inmediata
El bruxismo es una alteración relacionada con la tensión involuntaria de la musculatura mandibular que puede provocar dolor, sobrecarga muscular, desgaste dental y molestias frecuentes en la mandíbula, cabeza o cuello.
En Clínica Senses trabajamos un tratamiento médico orientado a relajar la musculatura maseterina de forma segura y precisa, ayudando a reducir la presión mandibular y mejorar el bienestar diario sin alterar la naturalidad del rostro.
Además del alivio funcional, este tratamiento puede ayudar a suavizar el tercio inferior facial en pacientes con una musculatura maseterina muy desarrollada por el exceso de tensión.
El bruxismo consiste en apretar o rechinar los dientes de forma involuntaria, especialmente durante la noche o en situaciones de estrés y tensión acumulada.
Con el tiempo, esta sobrecarga muscular puede provocar:
En muchos casos, el paciente no es consciente del problema hasta que comienzan las molestias o el desgaste dental.
El tratamiento del bruxismo se realiza mediante infiltraciones de toxina botulínica aplicada de forma precisa en el músculo masetero. Su objetivo es relajar la musculatura mandibular, reducir la fuerza excesiva de la mordida y aliviar la tensión asociada al bruxismo, sin afectar a la expresión natural del rostro ni a la función normal de la mandíbula.
El objetivo es:
El procedimiento es rápido, preciso y personalizado según la intensidad muscular y las necesidades de cada paciente.
Nuestro enfoque busca conseguir una relajación progresiva y natural, manteniendo la funcionalidad normal de la mandíbula y la expresión facial.
En pacientes con un músculo masetero muy desarrollado, el bruxismo puede generar una apariencia facial más cuadrada o marcada en el tercio inferior del rostro.
Al reducir progresivamente la hiperactividad muscular, el tratamiento también puede ayudar a suavizar visualmente la mandíbula y aportar una apariencia facial más equilibrada y armónica.
El resultado siempre se trabaja desde la naturalidad, respetando la estructura facial y evitando cambios artificiales.
Analizamos la musculatura mandibular, las molestias asociadas y el grado de tensión muscular.
Realizamos infiltraciones precisas en el músculo masetero mediante un procedimiento rápido y mínimamente molesto.
Durante los días posteriores la musculatura comienza a relajarse progresivamente, disminuyendo la presión mandibular.
Realizamos seguimiento de la evolución para valorar resultados y establecer la frecuencia de mantenimiento más adecuada.
Ayuda a disminuir la sobrecarga muscular y la sensación de presión en mandíbula y rostro.
Muchos pacientes experimentan mejoría en dolores tensionales relacionados con el bruxismo.
Disminuir la fuerza de la mordida ayuda a reducir el impacto sobre las piezas dentales.
En algunos casos, el tratamiento ayuda a suavizar visualmente la zona mandibular y equilibrar el rostro.
El tratamiento está recomendado para personas que presentan:
También puede ser una opción para pacientes que buscan suavizar una mandíbula excesivamente marcada debido a la tensión muscular.
El bruxismo no solo afecta a la mandíbula, también puede influir en el descanso, el bienestar y la comodidad diaria.
En Clínica Senses trabajamos este tratamiento desde un enfoque médico, funcional y estético, ayudándote a aliviar la tensión muscular y recuperar una sensación de mayor confort y equilibrio de forma segura y personalizada.
No. El objetivo es disminuir la fuerza excesiva de contracción muscular sin afectar la función normal de la mandíbula.
La relajación muscular comienza de forma progresiva durante los primeros días y suele apreciarse más claramente a partir de las dos semanas.
La duración puede variar según cada paciente, aunque normalmente los efectos se mantienen entre 4 y 6 meses.
No. El tratamiento se realiza buscando resultados naturales y equilibrados, respetando siempre la expresión y estructura facial de cada persona.